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2008 - ¿Incendio intencionado?

Fallece en un incendio un vigilante del antiguo frontón Beti Jai

Tzetzo Ivanov Filipov era búlgaro y tenía 63 años. Desde hace siete meses vigilaba un imponente edificio hoy abandonado en el distrito de Chamberí: el antiguo frontón Beti Jai. El fuego arrasó ayer la habitación donde trabajaba y acabó con su vida.

A las 5.45, Tzetzo recibió una llamada de su hermano Hristo, también vigilante, con quien quedó para verse tras el trabajo. Poco después de las nueve Hristo fue a buscarlo a las puertas del número 7 de la calle del Marqués del Riscal. Tocó varias veces la puerta, pero nadie contestó. Por la entrada salía una riada de agua. Se asustó y decidió telefonear a su jefe y a la policía.

Hristo, cazadora azul y pelo revuelto , recordaba a mediodía cómo entró junto a la policía y los bomberos en el edificio: todo estaba quemado y había mucha agua, ya que el fuego había reventado una tubería. Tzetzo estaba tirado en el suelo y cubierto de maderas. Su cuerpo estaba calcinado, según informó una portavoz de Emergencias Madrid. Fuentes de la investigación señalaron que probablemente el trabajador murió de asfixia, y que el incendio tuvo su origen en un calefactor eléctrico.

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Fuente: Diario El Pais (03-12-2008)

 

El Mundo 03-12-2008

Hallan el cuerpo calcinado de un vigilante en una garita del mítico frontón Beti Jai

Un hombre de nacionalidad búlgara y 63 años ha muerto tras declararse un incendio en la garita del edificio que vigilaba, el frontón Beti Jai de Madrid, un inmueble del arquitecto Joaquín de Rucoba declarado Bien de Interés Cultural y único en su estilo en Europa, y que está en desuso desde hace décadas.

El suceso ha ocurrido a primera hora de la mañana en el citado edificio, ubicado en el número 7 de la calle Marqués de Riscal. Los bomberos del Ayuntamiento acudieron al lugar alertados por un vecino y en el interior de la garita, de diez metros cuadrados, encontraron el cuerpo del hombre calcinado, así como algunos objetos y las paredes incendiadas, según ha informado un portavoz de Emergencias Madrid.

La primera impresión de los facultativos es que el hombre pudo morir por asfixia y después su cuerpo se quemó, aunque el incendio fue de escasa importancia porque se extinguió solo.

Los efectivos del Samur-Protección Civil confirmaron la muerte del vigilante y tuvieron que atender al hermano de la víctima, que acudió al lugar y sufrió un ataque de nervios.

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Fuente: Diario El Mundo (03-12-2008)